header

martes, 24 de mayo de 2016

PRIMERA CUERDA- Mi- Las Maravillas- 10

10



Lola estaba encantada cuando le mostraron a su hijo. Era precioso, con abundante pelo negro y ojos azules. Al contrario que Martí, que era idéntico a su marido, este bebé se parecía a ella.
El recién nacido se encontraba perfectamente y era un tragón; a menudo se lo tenía que poner al pecho para darle de mamar.
Al cabo de dos días de haber dado a luz, apareció Isidre por  la habitación del hospital. Al verlo, su mujer se sobresaltó.

—Pero… ¿Qué es lo que te ha pasado?

—Tuve un accidente en la fábrica. Me caí desde una cierta altura y quedé inconsciente. Avisaron a una ambulancia para que me llevara al hospital. Fueron a casa a avisarte, pero como no había nadie, no pudieron decirte nada.



 Isidre, Fuensanta y Roque se habían inventado esa mentira para ahorrarle un disgusto a su mujer, evitar que se le “cortara la leche” y que no pudiera seguir alimentando al pequeño.

—Hemos estado todos muy preocupados, yo la primera. Roque ha estado buscándote por todas partes—explicó Lola.

—Bueno, pero eso ya ha pasado. A ver, ¿dónde está mi chiquitín? ¡Pero qué guapo eres! Eso es porqué te pareces mucho a mamá—dijo él, zanjando así el tema de su desaparición.

Aquella iba a ser la única conversación que tendrían sobre aquellos días en que Isidre había permanecido lejos de su familia. Él iba a ser fuerte porque Lola y sus hijos se lo merecían.

—¡Este niño parece un ángel! ¿Y si lo llamamos Miquel?—propuso a su esposa.


—Es una idea genial, ¿verdad, Miquel?—concedió ella sonriendo.